Ejecutan en Texas a un hombre condenado que asesinó a sus dos exparejas

0
71

AGENCIA: UNIVISION

TEXAS.- “Lo siento, esto ha estado perturbándome durante mucho tiempo. Díganle a mis hijos que siento haberlos decepcionado… Estoy listo, alcalde”. Estas fueron las últimas palabras que pronunció William Rayford, un afroestadounidense de 64 años, poco antes de ser ejecutado este martes en Texas, luego de pasar 17 años en el corredor de la muerte por el asesinato de su expareja en 1999.

Pero no fue su único homicidio. En el momento en que asesinó a su expareja Rayford gozaba de libertad condicional. Había cumplido entonces ocho años en prisión por haber matado a puñaladas a su exesposa en 1983.

A las 20:48 hora local, Rayford fue declarado muerto tras recibir la inyección letal de pentobarbital en la prisión de Huntsville, según notificó el Departamento de Justicia Criminal de Texas.

“Carol (una de sus víctimas) no merecía lo que le hice. Encuentren por favor un lugar en sus corazones para perdonarme”, dijo también en su último mensaje antes de la ejecución.

Su último caso se remonta a noviembre de 1999, cuando Rayford irrumpió en la residencia de su expareja Carol Lynn Hall, de 44 años, y ambos comenzaron una discusión. Hall había dado por terminada la relación y tuvo que pedir ayuda a un familiar para echar a Rayford de su casa, ubicada en el sur de Dallas.

Cuando ambos se enfrascaban en la discusión, entró a la sala el hijo de 12 años de la mujer, y Rayford lo apuñaló en la espalda antes de perseguir a Hall cuando salió corriendo de la casa.

Según la autopsia y declaraciones de testigos, Rayford la alcanzó en plena calle, la golpeó hasta dejarla inconsciente, entonces la cargó en sus hombros y se la llevó.

Alertada tanto por el hijo de la mujer y por los vecinos, la policía encontró ese día el cuerpo de la mujer en una alcantarilla; había sido estrangulada, golpeada y apuñalada. Rayford fue condenado a muerte en el Condado de Dallas por el secuestro y la muerte de Hall.

El hombre cometió el asesinato, el segundo en su récord criminal, cuando gozaba de libertad condicional. Había cumplicado ocho años de una condena de 23 años en una prisión de Texas luego de determinar su culpabilidad por apuñalar en 1983 a quien había sido su esposa, Gail, que se había separado de él.

Lo habían beneficiado con ese régimen debido a un problema de hacinamiento carcelario en ese momento en Texas.

Los abogados del hombre intentaron este martes hasta último momento detener la ejecución, alegando que la condena de su defendido tuvo tintes racistas. Pero los magistrados de la Corte Suprema rechazaron la solicitud y autorizaron el procedimiento.

Rayford fue el segundo reo ejecutado este año en el país, ambos en Texas. Desde que el Supremo restituyó en 1976 la pena de muerte, 1,467 presos han sido ejecutados en EEUU, 547 de ellos en Texas, más que en ningún otro estado.

También en Texas está programada para este jueves la ejecución de otro preso, John Battaglia, condenado a muerte por asesinar a sus dos hijas de seis y nueve años en 2001.

No hay comentarios

Dejar respuesta