Revelan fotografía de niño hallado muerto en una playa de Texas

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AGENCIA: UNIVISION

TEXAS.- El cuerpo sin vida de un niño, de entre 3 a 5 años, fue hallado tirado en una playa de la isla de Galveston, en Texas, en octubre pasado y todavía las autoridades no saben de quién se trata. Lo llamaron ‘pequeño Jacob’ para facilitar el manejo del caso y con la esperanza de que tener un nombre ayudaría a refrescar la memoria de más gente que pudo haberlo visto antes.

Este martes la Policía de Galveston tomó la decisión de revelar una fotografía del menor, tomada al momento del hallazgo, como último recurso para tratar de llamar la atención de la ciudadanía y que alguien tal vez logre identificarlo.

Los investigadores a cargo de caso han revisado cientos de pistas recibidas, han analizado muestras de ADN y huellas, pero hasta ahora la muerte del menor y su identidad sigue siendo un misterio.

Los resultados de la autopsia revelan que el niño no murió ahogado, sino que fue arrojado al agua en Galveston después de muerto. La causa oficial de su fallecimiento aún no se determina, pero el informe forense estima que murió entre el 17 y 18 de octubre. Su cuerpo fue hallado el 20 de octubre.

También se informó que detectaron en el menor señales de negligencia y lesiones, consistentes con maltrato físico.

Tras el hallazgo, la búsqueda de información sobre la víctima o su familia fue extendida a ocho estados y se anunció una recompensa de hasta 10,000 dólares por pistas que condujeran a esclarecer el caso, pero hasta ahora no hay avances.

Con el apoyo de la compañía Clear Channel, las autoridades instalaron vallas publicitarias con el retrato recreado del niño en áreas de Houston y otras ciudades de Texas. Además, en los estados de Oklahoma, Arkansas, Louisiana, Mississippi, Alabama, Tennessee y Kentucky.

La muerte del pequeño Jacob sigue siendo considerada como “sospechosa”. “Como dije la misma noche que encontramos a este niño, nosotros tratamos cada muerte que ocurre en Galveston como un homicidio hasta que no podamos comprobar de forma inequívoca que se trató de algo más”, dijo Josh Schirard, vocero de la Policía de Galveston al comienzo de la investigación.

En ese entonces, Schirard aclaró que no tienen ninguna prueba de que los padres de la víctima estén muertos. “Estamos tratando el caso como si ellos estuvieran vivos y creemos que se encuentran en alguna parte y pueden ayudarnos a identificar al pequeño Jacob”, advirtió.

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